NOTA DE PRENSA
9 de diciembre de 2005
La solución al problema requiere un análisis serio, profundo y complejo

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Los hechos acaecidos en Guadalix la madrugada del 19 al 20 de Noviembre pero, sobre todo, lo que ha ido produciéndose y publicándose en la prensa los días subsiguientes merecen una actuación que ayude a reconducir las cosas por su sitio y que evite la degradación de la convivencia intercultural en Guadalix. Con esa intención hemos aceptado la invitación del director de la Gazzeta para incluir nuestros comentarios en su revista.

La agresión sufrida por Jaime Benito, hecho que consideramos completamente deleznable (vaya nuestra solidaridad por delante), desembocó en un fax enviado por nuestro alcalde a la Subdelegada del Gobierno de Madrid y que, obviando los insultos que en él se vierten, supone toda una declaración de intenciones:

1. Afirma el alcalde que será “… uno de los que colabore en hacer justicia en Guadalix.” Y yo pregunto si con ello quiso decir que está dispuesto a tomarse la justicia por su mano, ¿está hablando de venganzas callejeras?
2. Afirma que “... roban, amenazan, trafican... y las Fuerzas del Orden no hacen nada.” Y yo le pregunto si está acusando a las “Fuerzas del Orden” (como él las denomina) de dejación de funciones o de complicidad con los delincuentes, lo que sería mucho más grave.
3. Afirma que “... como vecino encabezará cualquier iniciativa que adopte el pueblo para terminar con esta lacra.” Y yo le pregunto ¿cualquier iniciativa? ¿está seguro? ¿De qué “lacra” está hablando?
4. Pero luego dice que “... no se hace responsable de lo que pueda pasar. Advertidos estáis.” Y yo le pregunto ¿está amenazando a la Subdelegación del Gobierno? Está dispuesto a impulsar y a participar en una vendetta para luego ¿lavarse las manos?
5. Afirma que “... el ambiente está muy crispado y que la situación que padecemos es insostenible.”

Al día siguiente de la publicación en El País de este fax, el 25 de noviembre, aparece en el mismo diario una carta al director del alcalde en la que no rectifica sus descalificaciones (que él denomina “anecdóticas”) e insiste en afirmar que la situación de inseguridad es alarmante, asegurando que la Guardia Civil es conocedora de la situación pero no hace nada. Intenta, también, separar inmigrantes buenos de los malos para terminar quejándose de la politización que se le está dando al tema pero, acto seguido, él lo politiza ya del todo acusando al Gobierno del Sr. Zapatero de tenernos abandonados y a la Delegación del Gobierno de Madrid de las consecuencias que pueda tener la filtración y publicación de su desacertado fax. Es decir, que para él lo grave no es el contenido del fax sino su publicación.

Es, para Izquierda Unida de Guadalix, del todo inaceptable que el máximo representante público de Guadalix cometa:

1. El error de insultar en un documento oficial.
2. El error de llamar al pueblo a tomarse la justicia por su mano.
3. El error de confundir y tratar de manipular a la ciudadanía identificando inmigración con inseguridad,
lo que puede desembocar en un aumento de la xenofobia en nuestro municipio y en la degradación de la convivencia, algo que después va a ser muy difícil enmendar.
4. El error de culpar a los demás de sus propias irresponsabilidades, en concreto, a las fuerzas de seguridad policiales, lo que puede suponer un importante lastre para su trabajo pues crea entre la población expectativas erróneas al entender que si es un problema de seguridad, la policía es la que debe resolverlo, lo cual puede suponer una insostenible presión sobre estos cuerpos que, al final, debilitan su eficacia en lo que sí son temas estrictamente de seguridad.
5. El error de intentar explicarnos que existen inmigrantes buenos e inmigrantes malos, dando por sentado que los de este lado, los autóctonos, somos todos buenos y que la delincuencia es exclusiva de los inmigrantes malos.
6. El error de politizar un asunto tan sensible como es éste, tratando de obtener con ello rentabilidad política, atrayendo el voto de ultraderecha con un discurso zafio y manipulador que cada vez nos recuerda más al de Le Pen en Francia. Está sobradamente demostrado que el binomio delincuencia-inmigración es un discurso especialmente eficaz, una generalización muy creíble y políticamente rentable que se mueven en los terrenos del desconocimiento y del miedo, muy utilizado en los últimos años por la ultraderecha europea y por el PP en España en la anterior precampaña electoral.
7. El error de generar una alarma social injustificada que puede llegar a tener profundas repercusiones sobre la imagen de los inmigrantes y en sus vidas cotidianas, creando en ellos y en el resto de vecinos miedo, desconfianza y una sensación de inseguridad ciudadana ficticia y peligrosa.
8. El error de generar un miedo innecesario cuyas consecuencias por ejemplo sobre los comercios del municipio, especialmente los locales nocturnos, pueden ser nefastas. Si la gente tiene miedo (aunque sea injustificado) deja de salir o, si sale, se recoge a horas más tempranas o se desplaza a otros “lugares más seguros” de la zona.
9. El error de exagerar una situación cuya publicidad puede tener consecuencias insospechadas. Si nuestra situación de inseguridad es tan grave ¿quién va a querer, por ejemplo, venir a vivir aquí? ¿bajará la demanda de viviendas? ¿hará eso bajar los precios? ¿subirán los seguros las pólizas que nos cobran? ¿se hará más difícil vender una vivienda?
10. El error de dejarse asesorar y, posiblemente, manipular y utilizar “inocentemente” por otros alcaldes de la zona y compañeros de su partido (PP) como José Mª de Federico (alcalde de Colmenar Viejo) que, por ejemplo, se atreve a afirmar que la inmigración extranjera ha tenido una incidencia negativa en la zona norte de la Comunidad de Madrid (El País 30-11-2005). Menudo capote vino a echarle a su compañero y amigo.

Desde Izquierda Unida consideramos necesario, por lo tanto, desmentir y rectificar a nuestro alcalde y pedirle:

1. Que haga su trabajo en materia de prevención.
2. Que haga su trabajo en materia de integración.
3. Que evite hacer declaraciones y usar expresiones que fomenten el miedo al extranjero
y puedan llevar a episodios de racismo y xenofobia. Es labor de cualquier cargo público realizar una labor de pedagogía social y de mejora de la convivencia intercultural.
4. Que revise sus propios prejuicios hacia la inmigración.
5. Que medite bien lo que escribe
antes de hacerlo y sobre todo si se trata de un documento con membrete oficial, con el sello municipal y firmado como alcalde. Eso no es una carta privada, es una comunicación oficial del Ayuntamiento.
6. Que se sosiegue él y haga lo que esté en su mano por evitar situaciones que puedan degradar la convivencia intercultural pacífica en nuestro municipio y, en concreto, disuadiendo los llamamientos y manifestaciones que puedan desembocar en actos racistas y xenófobos o que se convoquen específicamente contra el colectivo inmigrante residente en Guadalix o que traten de tomarse la justicia por su mano.
7. Que procure ser veraz en sus afirmaciones y demuestre con cifras y hechos que Guadalix sufre una situación insostenible de inseguridad y que ésta es superior a la de los pueblos de su entorno. De lo tratado en los Plenos no se desprende esa sensación.

8. Que haga un esfuerzo por entender que la solución al problema de la inseguridad en Guadalix y, más concretamente la generada por la juventud adolescente de nuestro municipio (que es la que ha provocado este cúmulo de despropósitos), requiere un análisis serio, profundo y complejo. Debe comprender que no se atajará únicamente con la adopción de medidas policiales (que, evidentemente, son necesarias) así, un nuevo Cuartel de la Guardia Civil no es la solución exclusiva (que no engañe ni manipule al pueblo), sino que será necesario la introducción de medidas de mediación social, de dinamización económica e inserción laboral, de formación ocupacional, de mejora e incremento de los servicios comunitarios y socioculturales públicos, de campañas de prevención y de escolarización que eviten el absentismo escolar, de educación de adultos, de fomento de la participación y de la estructura asociativa, de mejora del acceso a la vivienda para jóvenes (viviendas sociales, avales para alquileres, etc.), mejora en los procesos de información municipales en diferentes lenguas y utilización de las nuevas tecnologías, campañas de prevención de drogodependencias, etc., etc., etc. Medidas, todas ellas, que compete a este Ayuntamiento estudiar, implementar y dotar de contenido presupuestario. Es nuestra obligación y no podemos ni debemos eludirla o delegarla y mucho menos el alcalde. Como alcalde son este tipo de iniciativas las que debería encabezar y liderar y no otras que le situarían de facto al margen de la ley.

9. Que entienda que es ahora cuando estamos pagando las imprevisiones pasadas. Convertir un Ayuntamiento en una oficina inmobiliaria, abandonando las políticas sociales tiene, entre otras, estas consecuencias.
Es nuestra responsabilidad actuar ya para remediar esas carencias y, a su vez, trabajar la prevención con la juventud actual para evitar, en la mayor medida posible, que se repitan y agraven en el futuro situaciones indeseables como las que han provocado el envío de su fax a la Delegación de Gobierno de Madrid.


José Antonio Herencia López.
Asamblea de Izquierda Unida de Guadalix de la Sierra.
Concejal-Portavoz.
http://www.guadalix.org